martes, 22 de abril de 2014

Edinburgh Connection IV

                                                              EXTRA BALL


   Después de que muchos de vosotros suplicaseis y me sobornaseis con multitud de obsequios,he decidido concederos mi "extra ball".Es la historia de nuestra vuelta a casa.Muchos pensaréis que ¡bah! un simple vuelo de Edimburgo a Londres y luego otro hasta Bilbao y en casa para merendar.......nosotros también lo pensábamos,pero no es lo que ocurrió. Os lo contaré "a grosso modo"

   Había terminado la noche maldiciendo mi mala suerte y ,extrañamente, me desperté igual.Aún con las legañas en los ojos nos metimos en un taxi que nos llevó al aeropuerto de Edimburgo.Lo conducía un tipo muy dicharachero pese a que era tan temprano. Alucinaba con que no eligiesemos sitios soleados para pasar las vacaciones pero le explicamos que más que turistas nosotros somos viajeros y el clima nos da bastante igual.

   Una vez en el aeropuerto pasamos el control y ahí encontré el primer problema de una larga lista que nos esperaban en este día. Había elegido para el viaje unos pantalones largos debido al fresquete mañanero que impera en las islas (mi vestuario consistía en unos pantalones pirata y unos largos,tampoco tenía muchas opciones).El problema era que los botones de la bragueta,de los bolsillos laterales y traseros eran de tachuelas y el detector de metales era muy sensible.Primer sobiqueo mañanero por el segurata bigotudo mientras intentaba aguantarme los pantalones (sabéis la costumbre que tengo de llevar los pantalones demasiado anchos).Una vez pasado el control sin mayores apuros,esperamos a nuestro vuelo en la sala de embarque donde nos encontramos con un equipo escocés que,por el tamaño,debía de ser de rugby o de lanzadores de troncos,todos ellos con su kilt y sus latas de cerveza de medio litro en las manos,lo cuál nos sorprendió y nos hizo preguntarnos si se debía a que aún no habían dormido o ,más espeluznante si cabe,simplemente sería su desayuno.Para evitar cualquier tipo de contratiempo,dada nuestra propensión a ello,nos escabullimos rápidamente.

   El vuelo fue muy tranquilo y en poco más de una hora nos plantamos en Stansted.Trás recoger nuestro equipaje y como teníamos por delante casi 10 horas de espera ( vuelos baratos,ya se sabe) nos fuimos de expedición por el aeropuerto.En poco tiempo lo recorrimos y encontramos un txokito para instalar nuestro campamento. Pasamos la mayor parte del tiempo leyendo,El Búlgaro algún peñazo de libro de los que le gustan y yo la biografía de Fito Cabrales que me había regalado El Piojillo y que había guardado para este día concreto.Comimos alguna provisión que nos quedaba y después de dormitar en los asientos un ratito fuimos a pasar el control,otra vez....De nuevo me volvió a pitar el chisme ese y un agente que se tomaba muy en serio su trabajo me volvió a cachear¡¡¡en mi vida un tío me había sobado tanto!!!me metió la mano hasta entre el pantalón y el calzoncillo, ya estaba esperando que me diese una tarjeta con su número de teléfono y me guiñase un ojo pero debió darle vergüenza y me dejó pasar.Dimos unas vueltillas por el duty free y nos acomodamos en la sala de embarque.Entonces estalló una enorme tormenta.

   Por fin abrieron el embarque,fuimos por el túnel de acceso al avión pero como era un viaje barato,tuvimos que atravesar la pista bajo el gran aguacero.Al entrar en él me vino un olor como a queso quemado o a cheetos pero no le dí mayor importancia al ser un avión que acababa de llegar y creí que sería olor a "humanidad".Al poco de sentarnos comunicaron desde la cabina que había un problemilla con el avión y que teníamos que salir tranquilamente dando prioridad a los minusválidos, embarazadas,niños y ancianos.Al minuto volvieron a comunicarnos que saliesemos echando leches del avión sin siquiera coger el equipaje de mano,ni ancianos,ni niños,ni nada de nada,salvese quién pueda.Se había quemado el sistema eléctrico del avión.Como no hay que dejar que una inminente catástrofe aérea te robe una oportunidad de echar el anzuelo, preguntamos a las chicas de delante si era eso lo que habíamos entendido.Así era.Yo cogí la mochila del Búlgaro y él la mía y pusimos pies en polvorosa. Todo el mundo corriendo por la pista bajo la lluvia.Nos metieron de nuevo en el túnel de acceso y nos dejaron allí.No había ni una triste ventana y no podíamos ver nada,sólo oíamos las sirenas de bomberos.Llegados a ese punto ya únicamente nos preocupaban las maletas,teníamos toda la ropa y los regalos ahí y tal vez fuesen pasto de las llamas.Menos mal que podíamos compartir nuestros temores con las bilbainitas.Por fin nos llevaron a la sala de embarque y pudimos ver lo que pasaba.El avión estaba rodeado de camiones de bomberos y un montón de bomberos y operarios entraban en él.Ahí estalló el pánico, la gente se negaba a volver al avion,apuntaban su matricula en los paquetes de tabaco o donde podían para que no nos mintieran y nos volvieran a subir al mismo ( llegado a este punto he de recordar que esto ocurrió a principios de septiembre del 2008,veinte días después del accidente aéreo de barajas).Yo me ofrecí a prender fuego a una papelera y así fijo que no nos montabanen él.Nuestras amigas tampoco querían subir si no les daban valium o alguna droga parecida.Empezamos a llamar a casa para que no nos esperaran porque no sabíamos a que hora volveríamos y también para que no dijesen nada a nuestros padres ni a la novia del Búlgaro. Nuestros amigos y mi cuñada nos instaban a que no subiésemos en el avión,que ya nos buscarían billetes para otros vuelos.Así estuvimos varias horas hasta que decidieron que ese avión no podía volar.Tuvimos que explicar a mucha gente lo que decían porque nadie de la tripulación ni de las azafatas hablaban castellano. Nos llevaron por las entrañas del aeropuerto hasta una sala de recogida de maletas.Nos extrañó porque era la misma donde las habíamos recogido por la mañana.Efectivamente esa no era la sala y nos llevaron a la adecuada.Tuve un calentón y le solté un improperio a un segurata,de lo que me arrepentí de inmediato,no me fuese a dar una descarga o una paliza.Recogimos las maletas y nos mandaron a un hotel que estaba al lado.Yo ya estaba pensando en montar una pequeña fiesta en la habitación con las bilbainitas y las botellas de whisky que nos había recomendado Steve ( un inciso:hace poco estaba leyendo una autobiografía de Paul Auster en la que comentaba que bebía whisky OBAN,el que nos recomendó Steve,buen gusto tenía el pájaro).

   Llegamos al hotel y era el mejor en el que había estado en toda mi vida.Tenía diferentes salones y en el centro una barra con un botellero de unos tres pisos,en el que una chica estaba colgada con unos arneses y se elevaba haciendo cabriolas hasta coger la botella que habías pedido.La habitación era tremenda,muy moderna,con pantalla plana,todas las comodidades y hasta el suelo tenía calefacción.Dentro de todo teníamos una pizca de suerte.Nos bajaron a uno de los salones y nos dieron de cenar.Nada destacable,típica comida inglesa,pero agradecimos comida caliente.Se hizo muy tarde y nos habían citado muy temprano para meternos en el vuelo antes de que empezasen los vuelos regulares,así que mi fiesta se fastidió. Otra noche más durmiendo pocas horas y maldiciendo mi suerte.

   Nos despertaron de madrugada y nos mandaron al aeropuerto.Esta vez no quería jugarmela por si estaba mi amigo y me puse los pantalones cortos.Todo saldría bien así, o casi....En el checkin no encontraban al Búlgaro debido a que su apellido es un poco complicado y lo habían escrito mal,pero después de unos tiras y aflojas pudimos pasar.De nuevo en la sala de embarque.Ahí estaba nuestro avión chamuscado.Nos hicieron esperar más de una hora y por fin nos llevaron a otro avión. Dentro de él me las prometía muy felices;en un par de horitas estaríamos en Bilbao ¡que más quisiera yo! estuvimos sentados y con el cinturón puesto otra hora o más viendo como salía un avión tras otro. Todo el que me conozca sabe que tenerme así atado y sentado es muy mala idea, porque soy como un niño,me empiezo a poner nervioso y a dar por saco a todo lo que se mueve.Cuándo ya estaba a punto de desmontar el fuselaje,despegamos.Me puse el mp3 con el último disco de Fito y Fitipaldis porque no creí conveniente ponerme Metallica,Rammstein,System Of a Down o Linkin Park dado mi estado de animo.Durante todo el viaje tuvimos turbulencias, lo cuál incluso me acunaba después de las pocas horas de sueño en los últimos días.Pero al llegar a las proximidades de Loiu el traqueteo se convirtió en saltos de montaña rusa.Nunca olvidaré la canción que sonaba en mi mp3."Nunca lo escribí en un papel...",bote para arriba." Y nunca lo ha cantado mi voz..." ,bote para abajo."Y tú ahora me preguntas qué hacer...",miraba al Búlgaro." Que te voy a decir si yo acabo de llegar...",el Búlgaro sonreía nervioso."Dejame nacer que me tengo que inventar...",la gente gritaba."Para hacerme pez empecé por las espinas...",la señora del asiento de atrás vomitaba."La vida es algo que hay que morder...",miraba por la ventanilla y veía el cementerio que está al lado del aeropuerto."Y cada boca tiene un sabor...",¡mira Búlgaro! vamos directos,ni caja vamos a necesitar -bromeaba."Por eso siempre digo que no...",yo ni tan mal pero éste que tiene hasta la boda planeada...-pensaba."Perdona tengo cosas que hacer...",no te rias-le increpaba."Que aún me queda media vida...",¡que voy a hacer!sino podemos hacer nada-me respondía."Pa' encontrar la melodía..." ahora nos balanceabamos hacia los lados."Que te voy a decir....",por fin aterrizamos.La gente estalló en un aplauso para el piloto por su bravura.Ya en casa,vimos en las noticias que nuestro vuelo había sido el último en aterrizar en Loiu,el resto los desviaron a Vitoria.Y,aunque yo no lo tengo, entendí a las personas que tienen miedo a volar.

Ya sólo quedaba una horita en autobús hasta Donosti y,aunque nos temíamos lo peor,no se nos pinchó ninguna rueda,ni se nos averió el bus,ni pasó nada.Llegamos a la estación donde nos esperaba Gyntonio para llevarnos a nuestras casas.Nos fundimos en un abrazo y El Búlgaro y yo supimos que este viaje había sido una aventura digna de recordar y de contar.