martes, 5 de agosto de 2014

Un Jazz Con Limón Y En Vaso Ancho



   Hace unos días terminó el festival de Jazz de Donosti.Hace mucho que no es lo que era.Hay que decir que ésta es la ciudad de los expertos de temporada:llega la temporada del Jazz y todo el mundo es experto en Jazz durante esos dias,aunque no lo escuchen nunca.Después llega la quincena musical y lo mismo.La Semana Grande los convierte en expertos en pirotecnia.El Festival de Cine en críticos de cine,aunque la última vez que fuesen estrenaban Superagente k9 en el Savoy...Y así continuamente,dependiendo de la temporada se especializa uno en tal o cuál materia.Pero al final tan borregos cómo los demás

   Siguiento estas premisas,donde lo importante es que te vean y no que entiendas y/o te guste,ha terminado por convertirse en un acto social al que hay que ir y dónde lo menos importante es la música.Hay que pasearse por el medio de todo,si es con los niños mejor,para impregnarse del ambiente y para que,a ser posible,puteen al resto pisandoles,corriendo entre ellos o berreando sin compasión,mientras los papás muy melómanos ellos,se hartan de cervezas.Estoy convencido de que al noventa por ciento de la gente que ves pasearse por las terrazas del Kursaal o en los conciertos más Jazzísticos,preguntas quiénes eran Duke Ellington,Charlie Parker o Chet Baker y justo,justo sabrán quienes son de oídas.Por supuesto,no habrán oído nada de ellos o,si lo han oído,ni siquiera sabían lo que escuchaban.Y si ya les hablas de Max Roach,Ornette Coleman o Dizzy Gillespie pensarán que son jugadores del Manchester United por lo menos.Todo ha pasado a ser un negocio para el ayuntamiento y las marcas patrocinadoras que lo explotan sin ningún pudor y han dejado los verdaderos conciertos para los más adinerados poniendo unos precios exorbitantes y no para los verdaderos aficionados.Y si no,que me expliquen a mí que pinta Carliños Brown en el Jazzaldi,que bossanova,bachata y esas cosas tocará pero Jazz....ni en casa y con las luces apagadas.O Pitingo....( me niego a comentar nada más sobre él).Aunque todo hay que decirlo,algunos conciertos gratuitos también merecen la pena,lástima que una gran mayoría no los aprecien. Por supuesto yo también me uno a este acto social cuando puedo,teniendo unas cuantas anécdotas como la que os voy a relatar "a grosso modo".

   En cierta ocasión, una amiga que había tenido una lesión jugando al rugby y necesitaba silla de ruedas,me pidió que fuésemos.Como me olía el desastre,me había escaqueado hasta entonces,pero fué tanta su insistencia que accedí.Llegamos y enseguida nos juntamos con otros amigos.Fuimos a uno de los puestos de bebidas y nos acomodamos allí, más que nada para que mi amiga estuviese cómoda ( soy así de caballeroso.....).Casualmente atendía una morenaza tremenda con un ceñido vestido ibicenco.Me dispuse a desplegar todos mis encantos para lograr algún trago gratis o alguna rebajilla porque los precios eran y son altos.Pensé en poner las tetas sobre la barra como hacen algunas chicas en los bares para lograr copas gratis,pero lo descarté por decoro.Sabía que con desplegar mi simpatía y amabilidad habitual,sería suficiente.Y lo fué, sacamos unos cuantos "cachis" gratis y....... bueno....ejem...........ella.........ejem..........eso lo contaré otro día...............o..................¡no!

   Toda la noche pasó sin mayores incidentes,pero llegó la hora de vuelta a casa y ahí se complicó todo.Cruzamos todo el barrio de gros sobre ruedas ( sí, lo sé... chiste fácil),pero llegamos al parquecillo de Zuhaisti y se me soltaron los cordones de mis AllStar.Paramos para atarlos y continuamos la marcha.Como íbamos cuesta abajo no noté nada,pero enpezamos a enfilar Duque de Mandas y cada vez me costaba más llevarla.Pensaba:¡joder,que flojo estoy!¡si no estoy cocido!¡vaya con la Txingurri,tanta inactividad le ha pasado factura!¡ésta se ha puesto como la Foquita Marisol!¡no voy a ser tan bruto de decirselo pero...!¡pues por mis pelotas que la llevo hasta casa sin pararme!¡la virgen,ésta va a matar a su madre haciéndola que la lleve a todas partes!Ella a su vez también pensaba que yo estaba bastante flojillo,pero por cortesía no decía nada.Cuando empezó la verdadera cuesta arriba era imposible controlarla,se me iba hacia la carretera.Yo cada vez sudaba más y más,ya sin el jersey,pero por orgullo me negaba a comentar nada o a parar,sólo sudaba y resoplaba.Por fín llegamos al portal,también en cuesta,y se dispuso a poner el freno.Entonces soltó un ¡uy! y yo pensé que tendría que volver al Jazz para recoger algo que se le habría olvidado. Eso no me hubiese importado mucho porqe así hubiera tenido otra oportunidad de babear con la morenaza,aunque mi pinta podría ser un pelín disuasoria. Pues no,lo que pasaba es que cuando arrancamos después de haberme atado los cordones ¡se le había olvidado quitar los frenos!¡la había llevado arrastrando desde allí!.Creo que dejé las ruedas lisas. La miré y fuí incapaz de decirle nada. Cogí la silla de ruedas,me la puse en el hombro y la subí hasta su casa por las escaleras mientras ella subía en el ascensor.Eso ya no me costaba nada porque me sentía como Hulk Hogan cuando se arrancaba la camiseta.La cara de su madre al verme era un poema.Le dije: ¡ahí tienes a tu hija! ¡yo me voy a tomar por....y a darme una ducha! y me volví a bajar por las escaleras.

   Aún pienso en las noches sin luna cómo vengarme..........

   Y,por supuesto,salvo del primer concierto que era de los Cherry Boopers,no me enteré de nada de los conciertos de ese día.Soy un borrego más.

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